Macau, uno de los centros de juegos y casinos más importantes del mundo, anunció esta semana que pondrá un alto al otorgamiento de nuevas licencias y la adjudicación de tierras para la construcción de casinos. En los últimos años, Macau se ha caracterizado por abrir sus puertas a los gigantes de Las Vegas, como Wynn y Sands.
Edmund Ho, Jefe Ejecutivo de Macau, fue el encargado de anunciar que no se adjudicarán más terrenos para la construcción de nuevos casinos en la región. Ho explicó que, además de las tensiones sociales en el enclave ligadas al auge de los juegos de azar, la nueva política de Macau deriva en parte de los deseos de Beijing.
“En esta etapa hemos realizado algunas evaluaciones y tenido discusiones y hemos seguido las directivas del Gobierno Central en cuanto a la industria del juego, y decidimos adoptar esta nueva política,” dijo Ho en una reunión con los legisladores de Macau.
Hasta el momento, Macau ha otorgado tres licencias de casinos y tres sub-licencias que habilitan a un total de seis compañías a operar 29 casinos en el enclave. Si bien los centros de juego han revitalizado la economía de Macau, el auge de los casinos también ha generado protestas de distintos sectores sociales.





